
El Aula de Servicio de Apoyo Pedagógico, se concibe como un conjunto de servicios, estrategias y recursos que ofrecen los establecimientos educativos para brindar los soportes que permitan la atención integral de los estudiantes con alguna condición de discapacidad o con capacidades o talentos excepcionales. (Decreto 2082 de 1996, artículo 14).
Bajo la normativa colombiana, evolucionó el concepto tradicional de “aula de apoyo”. Históricamente definida por el Decreto 2082 de 1996 como un espacio o conjunto de servicios, la normativa actual regida principalmente por el Decreto 1421 de 2017 y ratificada por la Circular 024 de 2026 del Ministerio de Educación Nacional, establece que el apoyo pedagógico no es un lugar de segregación , sino, un sistema transversal de inclusión dentro y fuera del aula regular.
El Aula de Apoyo de la Institución Educativa Bernardo Arango Macías, es un espacio; no sólo físico, destinado a proporcionar apoyo escolar complementario al currículo académico, a asesorías a directivos docentes, estudiantes, docentes y padres de familia y/o acudientes. Sino también un espacio de proyección a todos los espacios de la institución, especialmente a las aulas de clase. Beneficiando de esta forma a toda la comunidad educativa: (directivos docentes, estudiantes, docentes y padres de familia y/o acudientes). Su fin principal es el desarrollo de una EDUCACIÓN INCLUSIVA de calidad. Para lo cual busca atender las Necesidades Educativas Específicas (NEE) Individuales o Comunes de sus estudiantes que pueden ser transitorias, generadas por situaciones psicosociales, o permanentes como las Necesidades Educativas Específicas (NEE) y las Situaciones de Discapacidad.
Mediante la aplicación de Ajustes razonables, la Flexibilización Curricular; el acompañamiento pedagógico en el aula de clase; los apoyos pedagógicos complementarios al currículo, que se hacen de manera extraescolar; las asesorías y capacitaciones a docentes y padres de familia y/o acudientes, por lo cual se interviene también el currículo oculto; y la gestión de recursos; se quiere prevenir la deserción escolar y promover el acceso, la permanencia y la promoción en el sistema educativo, de los estudiantes con Necesidades Educativas Específicas, talentos y/o capacidades excepcionales.
Un aula de Servicio de Apoyo Pedagógico, en una institución educativa debe ofrecer un conjunto de servicios, estrategias y recursos psicopedagógicos orientados a garantizar la atención integral y la inclusión de los estudiantes con necesidades específicas de aprendizaje, discapacidad o talentos excepcionales.
Componentes esenciales que deben ofrecer el Servicio de Apoyo Pedagógico:
En Colombia, el servicio de apoyo pedagógico institucional debe ofrecer obligatoriamente lo siguiente:
1. Gestión e Implementación del PIAR
La función más crítica es liderar y co-diseñar el Plan Individual de Ajustes Razonables (PIAR).
2. Co-docencia y Asesoría Metodológica en el Aula Regular
El docente de apoyo no se encierra de forma exclusiva con el estudiante con discapacidad. Su propósito normativo es acompañar, guiar y asesorar a los docentes de aula regular. Debe ofrecer:
3. Articulación con las Familias y Entorno Social
La normativa exige el enfoque biopsicosocial de la discapacidad . El servicio debe ofrecer:
4. Ajustes a los Instrumentos Institucionales (PEI y PMI)
El equipo de apoyo, debe asesorar a los directivos para que la garantía de la Educación Inclusiva no sea una iniciativa aislada. Debe incidir directamente en:
Lo que el Servicio de apoyo Pedagógico NO debe ofrecer (Malas prácticas normativas). De acuerdo con las directrices del Ministerio de Educación Nacional :
Dado que ya cuentan con un Docente de Apoyo Pedagógico, la institución tiene la base legal y técnica para cumplir con el Decreto 1421 de 2017. En este escenario, el Servicio de Apoyo Pedagógico, ya no se concibe como un salón físico aislado, sino como el centro de operaciones y recursos liderado por este profesional. Para optimizar su labor y cumplir con las auditorías de las Secretarías de Educación, la institución debe garantizar que este docente ofrezca y ejecute las siguientes acciones prioritarias:
1. Plan de Trabajo Anual, planeación y ejecución de ajustes razonables y Cronogramas para la identificación y elaboración de los PIAR, para los estudiantes que los requieran
El docente de apoyo debe liderar los tiempos normativos para que la institución cumpla con la ley:
2. Liderazgo en el Registro SIMAT: El docente de apoyo debe ser el puente técnico con la secretaría académica de la institución para: