La Institución Educativa Bernardo Arango Macías, inspirada en su lema “Ciencia y Libertad”, concibe la educación como un derecho fundamental, un servicio público con función social y un proceso permanente de formación integral, mediante el cual cada persona desarrolla sus capacidades, construye conocimientos, fortalece su autonomía y aprende a ejercer responsablemente sus derechos y deberes. Esta concepción se fundamenta en el artículo 67 de la Constitución Política de Colombia, que orienta la educación hacia el acceso al conocimiento, la ciencia, la técnica y los valores de la cultura, así como hacia la formación para el respeto de los derechos humanos, la paz, la democracia, el trabajo, la recreación y la protección del ambiente. De igual manera, asume los fines establecidos en los artículos 1.º y 5.º de la Ley 115 de 1994, especialmente aquellos relacionados con el pleno desarrollo de la personalidad, la dignidad humana, la formación ética y ciudadana, el pensamiento crítico, la participación democrática, la apropiación del conocimiento científico y tecnológico, el respeto por la diversidad cultural y la conservación del ambiente. Desde esta perspectiva, educar no significa únicamente transmitir conocimientos, sino contribuir a la formación de seres humanos autónomos, solidarios, críticos, creativos, responsables y capaces de transformar positivamente su realidad.

En coherencia con estos principios, la filosofía institucional reconoce las particularidades de cada etapa del desarrollo y de las diversas trayectorias educativas de quienes integran la comunidad Bernardina. En preescolar, se privilegia el desarrollo integral, la identidad, la autonomía, la creatividad, la comunicación, la exploración del entorno y la socialización; en la educación básica, se fortalecen las competencias comunicativas, científicas, matemáticas, tecnológicas, artísticas, humanísticas y ciudadanas, el razonamiento crítico, la convivencia y el deseo permanente de aprender; y en la educación media académica y técnica, se profundizan los saberes, la investigación, la comprensión crítica de la realidad, la orientación socio-ocupacional, la preparación para la educación superior, el emprendimiento y la vinculación responsable con el mundo del trabajo. En la media técnica articulada con el SENA se busca, además, relacionar el conocimiento científico y tecnológico con las necesidades del contexto productivo y las posibilidades de desarrollo personal y territorial. Por su parte, la educación de jóvenes y adultos mediante CLEI y los modelos educativos flexibles reconoce experiencias, conocimientos y trayectorias previas, procurando ampliar las oportunidades de formación, participación social, desarrollo laboral y aprendizaje a lo largo de la vida. Estos propósitos corresponden a los objetivos establecidos por la Ley 115 de 1994 para los niveles de preescolar, básica, media y educación de adultos.

Comunidad educativa de la I.E. Bernardo Arango Macías

Desde sus fundamentos antropológicos, psicológicos, sociológicos, epistemológicos y pedagógicos, el PEI reconoce a cada estudiante como una persona única, digna, diversa, inacabada y en permanente construcción, que aprende mediante la interacción con otros y con su contexto. En consecuencia, el conocimiento no se entiende como información que se recibe pasivamente, sino como una construcción que requiere experiencia, diálogo, exploración, investigación, reflexión, cooperación y aplicación a situaciones significativas. Esta perspectiva se articula con los aportes de la ciencia contemporánea del aprendizaje, que reconoce la influencia de los contextos sociales, culturales y económicos en el desarrollo humano y destaca la necesidad de ambientes educativos activos y pertinentes. Asimismo, retoma la tradición de la pedagogía crítica de Paulo Freire, particularmente su comprensión del diálogo como fundamento para la construcción compartida del conocimiento, la autonomía y la transformación de la realidad; y encuentra correspondencia con los cuatro pilares propuestos por la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI de la UNESCO: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser. Desde esta mirada, la institución promueve una pedagogía humanista, inclusiva, participativa, crítica y contextualizada, en la que enseñar implica crear oportunidades para comprender, preguntar, experimentar, convivir, resolver problemas y construir proyectos de vida con sentido.

En consecuencia, la Institución Educativa Bernardo Arango Macías asume el compromiso de prestar un servicio educativo público de calidad, pertinente, inclusivo, equitativo y humanizante, que favorezca el acceso, la permanencia, el aprendizaje, la participación y la promoción de todos sus estudiantes, reconociendo sus capacidades, intereses, ritmos, contextos y necesidades. La calidad educativa se comprende de manera integral: incluye resultados académicos, pero también bienestar, convivencia, inclusión, formación ciudadana, desarrollo socioemocional, innovación pedagógica, investigación, competencias digitales, expresión artística, actividad física, conciencia ambiental, orientación para el trabajo y construcción de proyectos de vida. En correspondencia con el Decreto 1075 de 2015, el PEI constituye el referente que articula los principios institucionales, el currículo, las estrategias pedagógicas, los proyectos transversales, la evaluación, la convivencia y la gestión escolar; por ello, su desarrollo compromete a directivos, docentes, estudiantes, familias y demás integrantes de la comunidad educativa en la construcción de una institución que forme para aprender durante toda la vida, convivir en la diferencia, ejercer responsablemente la libertad y poner la ciencia, el conocimiento y las capacidades humanas al servicio del bien común y de la transformación de la sociedad.